Diecinueve.

Diecinueve.
Es de valientes decir "Te quiero" y esperar a que su respuesta pueda ser tal vez un "yo no".

19.

He visto crecer amapolas, he visto el amanecer desde tu ventana, he visto como dos perros se besaban, te he visto untar mantequilla en mis tostadas mañana tras mañana, he visto como ese que va por allí corriendo ha llegado y ha besado a esa señora de ahí enfrente, te he visto a primera hora de la mañana, despeinado, con los ojos entre abiertos por el inmenso sueño por culpa de que la noche anterior fue gobernada por el amor, he visto lo que somos juntos, y créeme nadie nunca será tan completos como lo somos nosotros.

domingo, 6 de mayo de 2012

Le regalé a la luna mi sonrisa, para que pudiera vestirse con ella.

Arropada en mi cama miro el cielo que se ve por la cristalera que hay en el techo. Es una noche estrellada, casi no se puede apreciar la luna, pero aún así noto como el brillo que la denomina luz de la noche ilumina toda mi habitación. Miro a cada lado, todo me recuerda él; En esa esquina su foto, en esta pared de enfrente, aquella frase que nunca olvidaré "Una vida y media". Sigo mirando y no encuentro ni un solo rincón que no me recuerde a él, incluso en la papelera, donde tiro la basura hace que me acuerde de todas las cartas preciosas que no le dí, solo por el simple hecho de que no estaban a su altura. Me giro, y vuelvo a notar el olor de tu colonia en mis sábanas, le doy al play en el reproductor de música y de repente se pone a sonar el CD que me grabaste, donde salías contándome un cuento que hacía que todas las noches me durmiera. Todo esto hace que me acuerde de esos besos de pasión descontrolada, en los que el tiempo no pasaba para nosotros, donde se congelada, inmortalizando momentos bonitos, llenos de sentimientos.Pero, ¿que ven mis ojos?  estoy viendo desde la cama una diadema rosa que me regaló cuando tan solo éramos unos críos, que tiempos aquellos en los que él me quería, y yo le ignoraba, en los que para él el tiempo era eterno sin verme, en cambio a mi me era indiferente, en los que el me decía te amo, y yo le contestaba que no se lo diría hasta que lo sintiera de verdad. Voy a levantarme de la cama, quiero aprovechar que la luna aún no se ha escondido y voy a buscar nuestra primera foto juntos, recuerdo que no tenía ganas de hacérmela, que me parecías un pesado pero que sin embargo, me la hice <<Aquí está, la encontré>> Que pequeños éramos, que caras de idiotas tenemos, sí, justo la misma cara que se me queda cuando te veo ahora.Sin darme cuenta sigo caminando, <<me he tropezado>> ¿Qué este montón de ropa sucia? la llevaré a lavar. Pude comprobar que entre aquel montón de ropa sucia estaban unos gallumbos de Bob Esponja, me recordó tanto a él, me acuerdo que se los ponía con los pantalones del navega, sabía que me volvía loca ese pantalón. He llegado de nuevo a mi habitación, he cogido mi diario para apuntar que otra vez he vuelto a pensar en ti, ya van más de 200 hojas llenas de su nombre, al pasar las hojas veo frases como esta que te dije "No me vuelvas a dejar sola, esta noche quédate" , e incluso diálogos que tuvimos en momentos puntuales que nunca se borrarán de mi cabeza, como cuando te dije "Te necesito" y tu me respondiste "¿Otra vez?" a lo que yo te contesté "miles de veces más". En el fondo, éramos felices ¿Verdad? Digo, él y yo juntos, nos lo pasábamos bien, reíamos si teníamos que reír, me apollaba si yo lloraba, hacíamos tonterías que solo nosotros comprendíamos, en el fondo éramos una pareja feliz. A pesar de prometerme que nunca me iba a soltar, un día lo hizo y aún sigo esperando que vuelva a por mi, a abrazarme fuerte como lo hacía antes, a besarme de aquella forma que solo él sabe. ¿ Sabéis? Cuando el amor es verdadero, por mil barreras que se pongan siempre habrá algo que volverá a unirlos.




- TE HECHO DE MENOS, CADA SEGUNDO QUE PASA-

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Odio cada rincón que hay en ti.

Odio tu cuerpo,tu pelo, tu silueta.Odio tu voz, tus sentidos,tus sensibilidades. Odio tus razones y palabras.Odio como el sol,carente de sensibilidad,moldea tu torso,en el anochecer.Odio sentir tu piel,buscando fundirse con la mía,ansiando hacerse una;Odio tus besos,tus labios devorando mi alma,tus manos agarrándome del pelo,aferrándome a ellos.Odio como me agarras por la cintura,queriéndome anclar a ti.Odio como me miras,con ternura,con dulzura.Odio mi mente,por no querer apartarte de mis recuerdos,de mis palabras.Odio mi corazón,porque ya no me pertenece,porque ya no lo tengo,ni lo tuve.

A veces, no es fácil saber que has perdido.

Me miras y observas mi cara empapada de lágrimas, la gente te cuenta que me duele escuchar tu nombre vez tras vez, no espero una pregunta por tu parte, un"¿Qué tal estás? o "¿Cómo te encuentras después de todo este tiempo?, sería perder el tiempo, lo sé. Pero yo recuerdo aquella tarde cuando en vez de tener la cara empapada de lágrimas mientras mi corazón gritaba tu nombre, nos empapaba a los dos, abrazados, la lluvia mientras nuestra imaginación soñaba con un"siempre". Ha pasado mucho tiempo, meses, y ninguno de los dos hemos decidido volver, yo tampoco, por eso no puedo reprocharte el amor que has dejado en el olvido. Dejar de coger esas llamadas que antes eran a escondidas, evitar las miradas que nos distanciaban del mundo, olvidar las caricias rumbo al cielo... olvidarlo todo, incluso aquellos sueños que quedaban por cumplir antes de que esto acabase. Decidí olvidar todo, muy mala elección, y lo peor es saber que no hay vuelta atrás, que no me volverás a dar los "buenos días" ni "las buenas noches" para poder pensar y soñar con tu sonrisa, nuestras sonrisas. El orgullo pudo con los dos y dejamos que aquellas cenizas se volaran con el viento, sin intentar mantener todo lo que había entre nosotros, ahora solo queda que el destino haga su parte.

Y borrar lo que un día me hizo daño.

Sí, eso es lo que quiero, borrar lo que un día me impidió avanzar, lo que me impidió seguir adelante con una sonrisa y me dejó en el suelo con lágrimas en los ojos recorriendo mis mejillas, por esas personas a las que no les importa desaparecer sin más, sin dar explicaciones de ningún tipo, de deshacerse de los recuerdos sin tener un por qué. Esas personas a las que cuidaste día sí, y sía también por mantenerlas a tu lado hasta el final, que dibujaste una sonrisa con lágrimas que le caían por un mal momento, que aguantaste sus malas contestaciones intentando entender a que se debían, esas personas a las que jamás le echaste nada en cara, ni el haberte caído, te tiraba y tú con lágrimas en los ojos te levantabas, para dibujar una sonrisa al que intentó que no sonrieras. Esa persona que te hizo estar triste, y al verte mal no te preguntó el por qué, simplemente lo dejó pasar, que si necesitabas ayuda no te la daba, pero en cambio, a lo más mínimo, iba a pedirte ayuda a ti. Yo ahora me pregunto, ¿por qué? porque tengo que estar aguantando a alguien que sé que no me quiere, que no lucha por un futuro a mi lado, que me deja sola en cada batalla, y ve que tu corazón y tu cabeza están en una guerra constante, pero le da igual. Y si necesitas decir algo antes de que me vaya para siempre, dilo, dilo ahora, porque luego va a dar igual que lo grites, no podré escucharte por que allá donde vaya, no existirá tu voz, no existirás tú, sé que seré capaz, yo ahora lo que quiero, es aprovechar cada segundo de mi vida, quitándome de delante y de los lados, lo que me impide avanzar.