Diecinueve.

Diecinueve.
Es de valientes decir "Te quiero" y esperar a que su respuesta pueda ser tal vez un "yo no".

19.

He visto crecer amapolas, he visto el amanecer desde tu ventana, he visto como dos perros se besaban, te he visto untar mantequilla en mis tostadas mañana tras mañana, he visto como ese que va por allí corriendo ha llegado y ha besado a esa señora de ahí enfrente, te he visto a primera hora de la mañana, despeinado, con los ojos entre abiertos por el inmenso sueño por culpa de que la noche anterior fue gobernada por el amor, he visto lo que somos juntos, y créeme nadie nunca será tan completos como lo somos nosotros.

sábado, 5 de mayo de 2012

Nunca he dejado de esperarte.

Creía ser especial, sí, especial en su vida, ser esa niña que le tocó el corazón y le robó la sonrisa, por la que daría la vida si fuera posible, a la que miraría siempre con buenos ojos, incluso si  quedara ciego, creía ser, como decirlo...¿Única, tal vez? A medida que pasaba el tiempo, los años, me daba cuento de lo mucho que yo significaba para él, de lo especial que le había echo ser a pesar de todas las cosas malas que le hubiera echo, creía ser, esa persona que entra en su corazón sin pedir permiso y hace que todo lo que hay al rededor se pierda entre las sombras si yo me marchaba. Sin embargo, me dí cuenta de que nada era así, de que las palabras se las lleva el viento, y que no había hechos que demostraran todas aquellas afirmaciones de las que yo estaba segura, que pensar que yo era la única para él no serviría de nada, de creer que las noches en vela servirían para ganarle la batalla al destino, y grabar en su memoria ese cruce de miradas, que accidentalmente se producía cada día que nos veíamos. Pero también me dí cuenta de que todas esas ilusiones poco a poco se las llevó el viento, y que mis teorías de ser la única en su vida, de haberle echo sentirse especial, nunca se confirmaron.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Odio cada rincón que hay en ti.

Odio tu cuerpo,tu pelo, tu silueta.Odio tu voz, tus sentidos,tus sensibilidades. Odio tus razones y palabras.Odio como el sol,carente de sensibilidad,moldea tu torso,en el anochecer.Odio sentir tu piel,buscando fundirse con la mía,ansiando hacerse una;Odio tus besos,tus labios devorando mi alma,tus manos agarrándome del pelo,aferrándome a ellos.Odio como me agarras por la cintura,queriéndome anclar a ti.Odio como me miras,con ternura,con dulzura.Odio mi mente,por no querer apartarte de mis recuerdos,de mis palabras.Odio mi corazón,porque ya no me pertenece,porque ya no lo tengo,ni lo tuve.

A veces, no es fácil saber que has perdido.

Me miras y observas mi cara empapada de lágrimas, la gente te cuenta que me duele escuchar tu nombre vez tras vez, no espero una pregunta por tu parte, un"¿Qué tal estás? o "¿Cómo te encuentras después de todo este tiempo?, sería perder el tiempo, lo sé. Pero yo recuerdo aquella tarde cuando en vez de tener la cara empapada de lágrimas mientras mi corazón gritaba tu nombre, nos empapaba a los dos, abrazados, la lluvia mientras nuestra imaginación soñaba con un"siempre". Ha pasado mucho tiempo, meses, y ninguno de los dos hemos decidido volver, yo tampoco, por eso no puedo reprocharte el amor que has dejado en el olvido. Dejar de coger esas llamadas que antes eran a escondidas, evitar las miradas que nos distanciaban del mundo, olvidar las caricias rumbo al cielo... olvidarlo todo, incluso aquellos sueños que quedaban por cumplir antes de que esto acabase. Decidí olvidar todo, muy mala elección, y lo peor es saber que no hay vuelta atrás, que no me volverás a dar los "buenos días" ni "las buenas noches" para poder pensar y soñar con tu sonrisa, nuestras sonrisas. El orgullo pudo con los dos y dejamos que aquellas cenizas se volaran con el viento, sin intentar mantener todo lo que había entre nosotros, ahora solo queda que el destino haga su parte.

Y borrar lo que un día me hizo daño.

Sí, eso es lo que quiero, borrar lo que un día me impidió avanzar, lo que me impidió seguir adelante con una sonrisa y me dejó en el suelo con lágrimas en los ojos recorriendo mis mejillas, por esas personas a las que no les importa desaparecer sin más, sin dar explicaciones de ningún tipo, de deshacerse de los recuerdos sin tener un por qué. Esas personas a las que cuidaste día sí, y sía también por mantenerlas a tu lado hasta el final, que dibujaste una sonrisa con lágrimas que le caían por un mal momento, que aguantaste sus malas contestaciones intentando entender a que se debían, esas personas a las que jamás le echaste nada en cara, ni el haberte caído, te tiraba y tú con lágrimas en los ojos te levantabas, para dibujar una sonrisa al que intentó que no sonrieras. Esa persona que te hizo estar triste, y al verte mal no te preguntó el por qué, simplemente lo dejó pasar, que si necesitabas ayuda no te la daba, pero en cambio, a lo más mínimo, iba a pedirte ayuda a ti. Yo ahora me pregunto, ¿por qué? porque tengo que estar aguantando a alguien que sé que no me quiere, que no lucha por un futuro a mi lado, que me deja sola en cada batalla, y ve que tu corazón y tu cabeza están en una guerra constante, pero le da igual. Y si necesitas decir algo antes de que me vaya para siempre, dilo, dilo ahora, porque luego va a dar igual que lo grites, no podré escucharte por que allá donde vaya, no existirá tu voz, no existirás tú, sé que seré capaz, yo ahora lo que quiero, es aprovechar cada segundo de mi vida, quitándome de delante y de los lados, lo que me impide avanzar.