Diecinueve.

Diecinueve.
Es de valientes decir "Te quiero" y esperar a que su respuesta pueda ser tal vez un "yo no".

19.

He visto crecer amapolas, he visto el amanecer desde tu ventana, he visto como dos perros se besaban, te he visto untar mantequilla en mis tostadas mañana tras mañana, he visto como ese que va por allí corriendo ha llegado y ha besado a esa señora de ahí enfrente, te he visto a primera hora de la mañana, despeinado, con los ojos entre abiertos por el inmenso sueño por culpa de que la noche anterior fue gobernada por el amor, he visto lo que somos juntos, y créeme nadie nunca será tan completos como lo somos nosotros.

jueves, 31 de mayo de 2012

Te dejo una carta al lado de mi corazón, por si mientras lo recompones te apetece leerla.

Querido tú;
y digo tú por que escribir tu nombre me hace daño. Para empezar, explicaré detalladamente el porqué de esta carta, bueno no es otro que el quedarse sin fuerzas, sin ganas, sin aliento, sin aire y sin oxigeno. Creo que me he aprendido el significado de las palabras fuerzas, luchar, ganar, seguir, nunca, siempre, rendirse, amar y esperar, de arriba a bajo, de izquierda a derecha sin hallar el porqué estas palabras tan usuales a lo largo del día tienen tanto valor en una relación. Lo he pasado bien durante todo este tiempo, ha sido divertido tenerte a mi lado y que me hicieras completamente feliz, nunca lo olvidaré, lo prometo, pero cuando una historia empieza siempre hay puntos y apartes, esos en los que te das cuenta de que la relación no va bien y tienes que dejarla por un tiempo, pero que no puedes ponerle aún punto y final por que piensas en él día y noche, y él piensa en tí, por que aunque lo negáis os necesitáis el uno al otro, como si vuestros dos corazones se hubieran intercambiado sintiéndose prisioneros de un cuerpo que no es el suyo.Pero como en cada libro, las páginas no son interminables, siempre hallarás un fin, da igual cuantos volúmenes halla, como sea de gordo el libro, o el tipo de letra que utiliza el escritor, siempre habrá un punto final. Ha llegado el momento de decirnos adiós, nunca me han gustado las despedidas, ni los besos finales, nunca me ha gustado decir hasta luego y no volver a verte. Pero la vida es así, aunque queramos que algo sea para siempre, nunca lo será, por que el infinito solo es un calculo matemático, pero el amor es eso...Puras matemáticas, para empezar vuestra historia se ve reflejada en una fecha, ponle un día 11, ese día del siguiente mes es muy importante( yo creo que no deberíamos demostrar a la otra persona cuanto la queremos solo el día de vuestro aniversario, si no día a día, por que tienes que darte cuenta de que su corazón no te pertenece, tienes que merecerlo con sudor y lágrimas, a base de ramos de rosas y noches en caros restaurantes, e incluso en sitios de comida rápida, para ella será especial aún estando tirados en medio de la calle comiendo una bolsa de pipas a medias, para ella sería especial todas aquellas cosas que hicieras con tal de estar a su lado) 24 horas al día, día tras día, así durante 2 años, si calcularais los segundos, los minutos os daríais cuenta que todo son números, números importantes que terminan conviertiendose en nada. Este es el último punto y aparte que habrá en nuestra relación, no habrá vuelta atrás el final está apunto de llegar, y créeme que no hay final feliz, nunca lo hubiera habido, por que nuestra historia siempre fue como las demás, con sus engaños y traiciones, con sus falsos te quiero y sus "te echaré de menos" sabiendo que no será así, y que nada más salga por esa puerta tu estarás preparándote para quedar con otra, el amor a tu lado, si que fue felicidad, pero no por ella dejo de decir que fue mentira. Tú, mi más fiel amigo y compañero de las mejores sonrisas, quiero que sepas que ya no hay vuelta atrás que cuando un libro se cierra, empieza otro más bonito y con mejor color.
P.DTA: Recuerda que la vida te enseña que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero siempre correrás el riesgo de que esa persona no regrese jamás, ese el riesgo que corrí yo, y me dí cuenta que al fin y al cabo la esencia de la vida es ir hacia delante, y dejar volar lo que una vez fue tuyo, pero resultó ser libre.

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Odio cada rincón que hay en ti.

Odio tu cuerpo,tu pelo, tu silueta.Odio tu voz, tus sentidos,tus sensibilidades. Odio tus razones y palabras.Odio como el sol,carente de sensibilidad,moldea tu torso,en el anochecer.Odio sentir tu piel,buscando fundirse con la mía,ansiando hacerse una;Odio tus besos,tus labios devorando mi alma,tus manos agarrándome del pelo,aferrándome a ellos.Odio como me agarras por la cintura,queriéndome anclar a ti.Odio como me miras,con ternura,con dulzura.Odio mi mente,por no querer apartarte de mis recuerdos,de mis palabras.Odio mi corazón,porque ya no me pertenece,porque ya no lo tengo,ni lo tuve.

A veces, no es fácil saber que has perdido.

Me miras y observas mi cara empapada de lágrimas, la gente te cuenta que me duele escuchar tu nombre vez tras vez, no espero una pregunta por tu parte, un"¿Qué tal estás? o "¿Cómo te encuentras después de todo este tiempo?, sería perder el tiempo, lo sé. Pero yo recuerdo aquella tarde cuando en vez de tener la cara empapada de lágrimas mientras mi corazón gritaba tu nombre, nos empapaba a los dos, abrazados, la lluvia mientras nuestra imaginación soñaba con un"siempre". Ha pasado mucho tiempo, meses, y ninguno de los dos hemos decidido volver, yo tampoco, por eso no puedo reprocharte el amor que has dejado en el olvido. Dejar de coger esas llamadas que antes eran a escondidas, evitar las miradas que nos distanciaban del mundo, olvidar las caricias rumbo al cielo... olvidarlo todo, incluso aquellos sueños que quedaban por cumplir antes de que esto acabase. Decidí olvidar todo, muy mala elección, y lo peor es saber que no hay vuelta atrás, que no me volverás a dar los "buenos días" ni "las buenas noches" para poder pensar y soñar con tu sonrisa, nuestras sonrisas. El orgullo pudo con los dos y dejamos que aquellas cenizas se volaran con el viento, sin intentar mantener todo lo que había entre nosotros, ahora solo queda que el destino haga su parte.

Y borrar lo que un día me hizo daño.

Sí, eso es lo que quiero, borrar lo que un día me impidió avanzar, lo que me impidió seguir adelante con una sonrisa y me dejó en el suelo con lágrimas en los ojos recorriendo mis mejillas, por esas personas a las que no les importa desaparecer sin más, sin dar explicaciones de ningún tipo, de deshacerse de los recuerdos sin tener un por qué. Esas personas a las que cuidaste día sí, y sía también por mantenerlas a tu lado hasta el final, que dibujaste una sonrisa con lágrimas que le caían por un mal momento, que aguantaste sus malas contestaciones intentando entender a que se debían, esas personas a las que jamás le echaste nada en cara, ni el haberte caído, te tiraba y tú con lágrimas en los ojos te levantabas, para dibujar una sonrisa al que intentó que no sonrieras. Esa persona que te hizo estar triste, y al verte mal no te preguntó el por qué, simplemente lo dejó pasar, que si necesitabas ayuda no te la daba, pero en cambio, a lo más mínimo, iba a pedirte ayuda a ti. Yo ahora me pregunto, ¿por qué? porque tengo que estar aguantando a alguien que sé que no me quiere, que no lucha por un futuro a mi lado, que me deja sola en cada batalla, y ve que tu corazón y tu cabeza están en una guerra constante, pero le da igual. Y si necesitas decir algo antes de que me vaya para siempre, dilo, dilo ahora, porque luego va a dar igual que lo grites, no podré escucharte por que allá donde vaya, no existirá tu voz, no existirás tú, sé que seré capaz, yo ahora lo que quiero, es aprovechar cada segundo de mi vida, quitándome de delante y de los lados, lo que me impide avanzar.